La conexión con la infancia

Blog

La conexión con la infancia durante una sesión (una experiencia bastante habitual) es la apertura de un portal hacia una parte de nosotros que nunca ha desaparecido. Una parte que simplemente ha quedado cubierta por las experiencias, las responsabilidades, las exigencias y los condicionamientos de la vida adulta.

Cuando los sonidos nos envuelven, algo muy profundo en nuestro interior se relaja. La mente se aquieta, el ritmo interno se desacelera y, sin esfuerzo, accedemos a un espacio de mayor sensibilidad, presencia y receptividad.

En la infancia, la vida se expresaba con espontaneidad. Jugábamos sin medir el tiempo, sentíamos sin miedo a mostrarlo y explorábamos el mundo con la fascinación de quien sabe que todo es nuevo. Esa manera de vivir no ha desaparecido; sigue presente en nosotros, esperando encontrar un espacio donde pueda volver a expresarse.

El sonido actúa como un puente. Las vibraciones no solo se escuchan: también se sienten. Atraviesan el cuerpo y despiertan una memoria que, con frecuencia, es anterior a las palabras. Es como si, por unos instantes, dejáramos de mirarnos desde la historia que nos contamos sobre nosotros mismos y pudiéramos reconectar con una forma de ser más espontánea, más abierta y más viva.

Cuando esto sucede, muchas personas recuperan la capacidad de asombro, reconectan con una alegría sin motivo aparente, con la creatividad, con la curiosidad y con una confianza más natural en la vida. No se trata únicamente de recordar la propia infancia, sino de reconectar con la cualidad de presencia que aquel niño o aquella niña representaban: espontaneidad, creatividad, inocencia, sensibilidad y capacidad de maravillarse.

El niño o la niña interior no es solo un recuerdo del pasado, sino una manera de estar presentes que sigue existiendo en nosotros. La conexión con la infancia se convierte así en un portal que nos permite reconocer esa dimensión viva de nuestro ser y recordar que nunca hemos dejado de ser quienes somos en lo más profundo.

En las profundidades de una sesión, cuando el cuerpo entra en un estado de mayor calma, se abre un espacio interior donde este reencuentro se hace posible. Y es precisamente ahí, en ese reencuentro íntimo, donde muchas personas descubren que la espontaneidad, la creatividad y la capacidad de amar la vida nunca se habían perdido; simplemente esperaban ser reconocidas de nuevo.

Back To Top
Contáctanos mediante WhatsApp
Contáctanos mediante WhatsApp