Sobre la puntualidad y las cancelaciones
La puntualidad es una cualidad valiosa, ya que muestra responsabilidad, respeto y compromiso, tanto hacia uno/a mismo/a (sobre todo) como hacia los demás.
Cuando somos puntuales, contribuimos a una convivencia más armoniosa, consciente y serena.
Cancelar una sesión con menos de 24 horas de antelación puede ser un perjuicio, ya que difícilmente se podrá reponer impidiendo que ese espacio pueda ser ofrecido a otra persona que lo necesite.
Así que, salvo imprevistos de fuerza mayor (como una urgencia médica, una situación personal delicada o un conflicto laboral importante), intenta avisar al menos 24 horas antes.
Muchas gracias por tu comprensión y por cuidar este espacio compartido.